Lucha Reyes canta a Juan Gonzalo Rose
viernes, 6 de agosto de 2010
viernes, 30 de julio de 2010
Valium
*
Está sucediendo
José
hombre de veinticinco años
(solo entre millares)
quiere tener relaciones
con cualquier hombre,
en cualquier lugar
y a la brevedad posible.
Se anticipa
(y esto es un asunto grave)
le queda poco tiempo
y además
ya perdió toda la serenidad.
*
Juan Ramírez Ruiz, 1947, adaptación tácita
jueves, 8 de julio de 2010
Trece Limones
domingo, 20 de junio de 2010
Aloysius Acker
En cuanto miro, no veo
sino tu nariz de hielo.
Qué estado perfecto!...
¡como si dios creara de cierto!...
!el no nacido, el no engendrado, muerto!...
Flores, lágrimas, candelas
pensamientos,
todo demás, todo demás;
como el deseo...
En mi ardida sombra de adentro,
real como dios, por modo infinito
y sensible, yaces muerto:
yazgo, muerto.
Y por ti no llora el perro;
y por ti no aúlla la madre;
y por ti calla y no se enjuaga el sepulturero.
Y ninguno es más sordo,
y ninguno es más ciego,
y ninguno es más ninguno, más yo mismo, sin tú alguno,
que tú, el hallado, el rehallado,
el perdido, yo o tú, si no es el tiempo,
y siempre, y siempre y nunca
El tú que soy y que es el sino,
el hermano mayor, el hermano pequeño...
Y he de ser el vivo,
el muerto.
¡Cómo seré vivo,
tú muerto!...
El que compra la casa.
La que vende su cuerpo,
El, ella, es el otro,
Ninguno sin mí, el quedado
o el ido en la redor del ciego...
Pero ya cavaré - ¿para qué?...- la fosa en lo más hondo
De mí en lo más tierno,
en lo más ciego,
adonde no baja mi aliento,
adonde la voz no hago eco.
Adonde sólo yo
baje, muerto.
Dios seguirá ganándome, de lejos,
con ardid y con ceño
de humano, como que es: y el acontecimiento
seguirá con dolor; y misterio;
y nacerá el hijo;
y nacerá el nieto;
y la mosca zumbará en el verano;
y la lluvia mojará en el invierno.
Me sobresaltaré en mi lecho.
Corregiré y publicaré mi verso.
Lavaré mi cuerpo.
Iré el domingo a la playa del mar,
a mirar la ola y el bufeo.
Escribiré en el papel del Estado
Lustros: ¨Conste por el presente documento..."
La rosa abrirá. Matarán el cristo.
Mas en la casa del muerto,
¡Ay! en la casa del muerto,
allí donde vive el muerto,
allí donde no es ninguno y soy el muerto
y es el vivo y el solo y el triste y el eterno,
allí sólo ocurren
la penumbra y el presentimiento
de dios y de su día,
sin noche y sin objeto.
Martín Adán.
Fragmento
martes, 15 de junio de 2010
Mi cuerpo sería como una lanza
¿De objeto de desecho
a objeto de culto?
Yo me contento con ser
causa de deseo
a objeto de culto?
Yo me contento con ser
causa de deseo
lunes, 31 de mayo de 2010
domingo, 30 de mayo de 2010
Los días pasan pronto
Diego me dijo que era de padres ingleses, nacido en Argentina, pero miraflorino de toda la vida. Tomaba el te a las 4 de la tarde y se quejaba de la gestión del alcalde de su distrito.
Cada cosa me parecía más irrelevante que la otra.
Él, 45 años
su madre dormida a las diez de la noche
nosotros dos en su cuarto, a escondidas: "¿Te gusta?... dime, ¿te gusta?"
Quiso volver de este encuentro una rutina, me llevaba en auto hasta mi casa, decía que era difícil encontrar a alguien como yo: un compañero sexual estable.
Su pedido era una súplica mal formulada, no se podía hablar mucho con él... era muy doméstico, muy simple, o al menos eso quería aparentar.
Me gustó una escena dentro de las 2 o 3 veces que lo visité. Su perra “wish”en la puerta de la cocina, moviéndome la cola y él presentándomela... el momento más cómodo que tuve en muchos años, como si fuéramos familia los tres.
Me llamó y ya no quise continuar, quiso convencerme pero fue extemporáneo.
Cada cosa me parecía más irrelevante que la otra.
Él, 45 años
su madre dormida a las diez de la noche
nosotros dos en su cuarto, a escondidas: "¿Te gusta?... dime, ¿te gusta?"
Quiso volver de este encuentro una rutina, me llevaba en auto hasta mi casa, decía que era difícil encontrar a alguien como yo: un compañero sexual estable.
Su pedido era una súplica mal formulada, no se podía hablar mucho con él... era muy doméstico, muy simple, o al menos eso quería aparentar.
Me gustó una escena dentro de las 2 o 3 veces que lo visité. Su perra “wish”en la puerta de la cocina, moviéndome la cola y él presentándomela... el momento más cómodo que tuve en muchos años, como si fuéramos familia los tres.
Me llamó y ya no quise continuar, quiso convencerme pero fue extemporáneo.
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